viernes, 23 de abril de 2010

ARBITRO SIEGO

Arbitro siego.


Un equipo de fútbol solía hacer rifas para recaudar fondos. Un día, le tocó al árbitro ser el anunciador del ganador de la rifa . Después de sacar de la bolsa el número ganador, dio la vuelta para hablar con uno de los jugadores. ¿Podrías leerme el número ganador? - le pidió al jugador-. Es que mi vista no es muy buena.
¡Imagínate! Un árbitro con problemas de la vista. Bueno, en algún momento todos hemos visto un árbitro con aparentes problemas de la vista, sobre todo cuando sus decisiones no favorecen a nuestro equipo. En el contexto de un deporte, un problema de la vista puede causar problemas significativos.
El libro de Jueces en la Biblia nos cuenta de otra clase de problema de vista que se presentó en el pueblo de Israel, y que también se presenta en nuestro día. Veamos cuál era. Se menciona en Jueces 17:6: "En aquellos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía." Lo encontramos nuevamente en Jueces 18:1: "En aquellos días no había rey en Israel." También se ve en el 19:1: "En aquellos días, cuando no había rey en Israel...". El libro cierra con el mismo pensamiento, en el 21:25: "En estos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía."
¿Por qué se repetirá el mismo pensamiento tantas veces? ¿Será importante? Por supuesto que lo es. Cuando Dios nos repite algo, es porque tiene importancia. El problema de la vista que se presenta en el libro de Jueces es que las personas se confiaban de su propia visión; hacían lo que mejor les parecía.
Una traducción literal de esta frase diría: cada hombre hacía lo recto según sus propios ojos, o según su propia vista. Cada uno veía lo que le convenía, lo que le parecía bien, en lugar de ver lo que Dios quería, lo que Dios decía que estaba bien. Esto produjo toda una sería de problemas.
La época de los jueces duró aproximadamente trescientos años. Durante este tiempo en la historia de Israel, no hubo avance alguno. Bajo el liderazgo de Josué, se habían establecido en la tierra prometida; habían entrado como conquistadores. No lo hicieron por astucia militar o por la superioridad de sus armamentos, sino por el poder de Dios.
Después de la muerte de Josué, sin embargo, se empezaron a alejar del Señor. Durante el tiempo de los jueces, el pueblo se alejó una y otra vez del Señor, yendo tras los dioses de las naciones de Canaán. Cada vez que ellos hacían esto, Dios los castigaba, permitiendo que alguna nación cercana los sojuzgara. Los israelitas perdían sus batallas y empezaban a tener que pagar fuertes impuestos a sus opresores.
Por lo general, después de encontrarse oprimidos, se acordaban del Señor. ¡Qué típico! ¿no? Nos olvidamos del Señor hasta que todo nos va mal, pero cuando nos vemos en apuros, entonces lo buscamos. Es lo que ellos hicieron también. Cuando Dios oía su clamor, levantaba un juez - es decir, un caudillo - como líder del pueblo, para llevarlos hacia la victoria.
Este ciclo de idolatría y pecado, castigo, arrepentimiento y liberación se repite una y otra vez en el libro de los jueces. Al mismo tiempo, el pueblo iba de mal en peor. La restauración era cada vez menos completa. Por fin, llegó el último juez. El se llamaba Sansón. De seguro, todos hemos oído hablar de él.
Sansón es famoso por dos cosas: por su fuerza extraordinaria, y por su relación con una mujer llamada Dalila. Hoy, con la ayuda de Dios, comprenderemos más a fondo su vida y lo que Dios nos quiere enseñar a través de él. La historia de Sansón comienza en el capítulo 13, verso 1 de Jueces: "Los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová; y Jehová los entregó en mano de los filisteos por cuarenta años."
Aquí vemos que se repite el ciclo que se había visto muchas veces ya durante el tiempo de los jueces. Una vez más el pueblo del Señor se olvida de su Creador y Redentor, y hace lo que le ofende. Como resultado, El los entregó en manos de sus enemigos. En este caso, se trataba de los filisteos - un pueblo vecino que tenía la tecnología especializada para hacer armamentos de metal, y la organización militar para darles buen uso.
En los versos siguientes, del 2 al 5, leemos la historia del nacimiento de Sansón:
13:2 Y había un hombre de Zora, de la tribu de Dan, el cual se llamaba Manoa; y su mujer era estéril, y nunca había tenido hijos.
13:3 A esta mujer apareció el ángel de Jehová, y le dijo: He aquí que tú eres estéril, y nunca has tenido hijos; pero concebirás y darás a luz un hijo.
13:4 Ahora, pues, no bebas vino ni sidra, ni comas cosa inmunda.
13:5 Pues he aquí que concebirás y darás a luz un hijo; y navaja no pasará sobre su cabeza, porque el niño será nazareo a Dios desde su nacimiento, y él comenzará a salvar a Israel de mano de los filisteos.
Sin embargo, notamos que falta algo. En el libro de Jueces, la historia de algunos de los jueces se resume en 2 ó 3 versos. La historia de otros jueces se cuenta con más detalle. Ahora bien, en el caso de todos los jueces de quienes se cuenta con detalle, encontramos el registro del arrepentimiento del pueblo.
Leamos para ver esto, estos pasajes: 3:9, 3:15, 4:3, 6:6 y 10:10:
"Entonces clamaron los hijos de Israel a Jehová; y Jehová levantó un libertador a los hijos de Israel y los libró; esto es, a Otoniel hijo de Cenaz, hermano menor de Caleb." (Jueces 3:9)
"Y clamaron los hijos de Israel a Jehová; y Jehová les levantó un libertador, a Aod hijo de Gera, benjamita, el cual era zurdo. Y los hijos de Israel enviaron con él un presente a Eglón rey de Moab." (Jueces 3:15)
"Entonces los hijos de Israel clamaron a Jehová, porque aquél tenía novecientos carros herrados, y había oprimido con crueldad a los hijos de Israel por veinte años." (Jueces 4:3)
"De este modo empobrecía Israel en gran manera por causa de Madián; y los hijos de Israel clamaron a Jehová." (Jueces 6:6)
"Entonces los hijos de Israel clamaron a Jehová, diciendo: Nosotros hemos pecado contra ti; porque hemos dejado a nuestro Dios, y servido a los baales." (Jueces 10:10)
En cada caso, los israelitas claman al Señor con arrepentimiento. Sin embargo, durante los 40 años de opresión por los filisteos antes del nacimiento de Sansón, no hay ningún registro de arrepentimiento. El pueblo había llegado al colmo de la rebelión. Aun así, Dios en su misericordia levantó un liberador.
Sin embargo, en este caso, tal como estaba el pueblo, así fue también su libertador. Para un pueblo rebelde y desobediente, un juez rebelde y desobediente también. Desde su nacimiento, Sansón había sido dotado de una fuerza especial relacionada con el voto nazareo. El no debía beber vino, tocar cosas impuras ni cortarse el cabello.aun que es bueno notar que su poder no estaba en su cabello ni en otra parte de sucuerpo.
Para el capítulo siguiente, ya empezamos a ver la desobediencia de Sansón. El se enamoró de una joven filistea. En total desobediencia al Señor, quiso casarse con una mujer que alejaría su corazón de los mandamientos del Señor - ¡y era del pueblo que estaba oprimiendo a los israelitas! Los padres de Sansón trataron de disuadirlo, pero él insistía.
En un viaje que hizo para hablar con ella, se encontró con un león en el camino. ¿Qué harías tú si se te atravesara un león? Lo que hizo Sansón fue matarlo a mano limpia y dejar el cadáver tirado al lado del camino.
Tiempo después, regresó por el mismo camino para casarse con la muchacha. Vio a la orilla el cadáver del león, y vio también un enjambre de abejas dentro del cadáver. Acercándose, tomó la miel del panal para comérselo. En esta historia algo insólita hay un significado profundo. Recuerden que Sansón era nazareo. El no podía beber vino, cortarse el cabello o tocar lo inmundo.
El cadáver del león era inmundo porque estaba muerto, pero Sansón tuvo que haberlo tocado para sacar la miel del panal de abejas. Desde su juventud, Sansón ya había decidido que prefería el placer a la obediencia. Aunque sabía que le era prohibido tocar lo inmundo, prefirió la dulzura de la miel.
Dios usó a Sansón como su instrumento en contra de los filisteos. Esto no significa que le agradaban sus actitudes. A fin de cuentas, Dios es capaz de usar hasta a sus enemigos para lograr sus fines. Dios usó también a Sansón para librar a su pueblo de los filisteos, pero no le agradaba su corazón.
Esto lo vemos en la forma en que Sansón terminó. El se enamoró de una mujer llamada Dalila. Los jefes de los filisteos le ofrecieron a Dalila una fuerte suma de dinero para conseguir de Sansón el secreto de su fuerza. Varias veces, Sansón le dijo a Dalila cosas que resultaron no ser ciertas; cada vez, ella los probaba y luego se daba cuenta de que no era verdad lo que le había dicho.
Por fin, después de mucho fastidiar, ella consiguió que él le dijera el secreto de su poder. Si se le rapaba la cabellera, quedaría igual a cualquier hombre. Me pregunto: ¿no se daba cuenta Sansón de lo que Dalila estaba tratando de conseguir? Después de tantos intentos, ¿no lo había visto?
Debió de haberlo visto, pero la realidad es que, cuando tú deseas el placer más que la obediencia, te quedas ciego. Desde mucho tiempo atrás, Sansón había preferido el placer a la obediencia cuando sacó la miel del cadáver del león; ahora él prefería el placer a la obediencia, pues le interesaban más los encantos de Dalila que el propósito de Dios para su vida.
Como resultado de su debilidad moral, Sansón perdió su poder físico y cayó en manos de los filisteos. Ellos le quitaron los ojos, una de las vergüenzas comunes que sufrían los cautivos. Un día, lo llevaron al templo de su dios Dagón para festejar su captura. Leamos ahora en el capítulo 16, versos 25 al 30, lo que le sucedió:
16:25 Y aconteció que cuando sintieron alegría en su corazón, dijeron: Llamad a Sansón, para que nos divierta. Y llamaron a Sansón de la cárcel, y sirvió de juguete delante de ellos; y lo pusieron entre las columnas.
16:26 Entonces Sansón dijo al joven que le guiaba de la mano: Acércame, y hazme palpar las columnas sobre las que descansa la casa, para que me apoye sobre ellas.
16:27 Y la casa estaba llena de hombres y mujeres, y todos los principales de los filisteos estaban allí; y en el piso alto había como tres mil hombres y mujeres, que estaban mirando el escarnio de Sansón.
16:28 Entonces clamó Sansón a Jehová, y dijo: Señor Jehová, acuérdate ahora de mí, y fortaléceme, te ruego, solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome venganza de los filisteos por mis dos ojos.
16:29 Asió luego Sansón las dos columnas de en medio, sobre las que descansaba la casa, y echó todo su peso sobre ellas, su mano derecha sobre una y su mano izquierda sobre la otra.
16:30 Y dijo Sansón: Muera yo con los filisteos. Entonces se inclinó con toda su fuerza, y cayó la casa sobre los principales, y sobre todo el pueblo que estaba en ella. Y los que mató al morir fueron muchos más que los que había matado durante su vida.
Sansón resulta ser un fiel reflejo del pueblo que defendió. Ellos no se arrepintieron, y él tampoco se arrepintió. No le pidió perdón al Señor por lo que había hecho. Sólo le pidió fuerzas, y el Señor se las dio. Leemos esta frase tan trágica: "Fueron muchos más los que Sansón mató al morir, que los que había matado mientras vivía." (v. 30)
Dios le dio su deseo, y lo usó para matar a muchos de los que oprimían a su pueblo; pero fue, trágicamente, en su muerte. Sansón terminó mal, así como había vivido. Sus apetitos lo destruyeron. Y tú, ¿qué prefieres? ¿Prefieres el placer, o prefieres la obediencia? En la obediencia, hay placer; pero el placer en desobediencia siempre te llevará a un mal fin.
Sansón, como el pueblo que defendía, se había dejado llevar por lo que él veía, lo que le parecía mejor. Tenía también un problema de la vista. Su historia hace relucir el problema que surge cuando no hay rey. ¿Se acuerdan de esa frase repetida? En esos días, no había rey. Ni el pueblo tenía rey, ni Sansón reconocía el reinado de Dios en su vida. Realmente nos hace falta un rey.
Sólo ha habido uno que pueda llenar esa necesidad de Rey en nuestras vidas. El se llama Jesús. Leamos sus palabras en Juan 18:37: "Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz." Jesús vino a este mundo como el único Rey verdadero, y ahora, todo el que busca la verdad, oye su voz. La historia trágica de Sansón muestra lo que pasa cuando no hay rey; Jesús vino para ser ese Rey que todos necesitamos.
Escúchame bien. Si tú no aprendes a obedecer a tu Rey, tu vida terminará tan trágicamente como terminó la vida de Sansón. El fue desobediente, y prefirió hacer lo que mejor le parecía; por eso terminó mal. Si tú no aprendes a obedecer a Jesucristo como tu verdadero Rey y Señor, también terminarás mal.
Jesús dijo en cierta ocasión: "Ustedes son mis amigos, si hacen lo que les mando." (Juan 15:14) La clave para conocer a Jesús como Rey y hasta disfrutar de su amistad está en la obediencia. La fe que no resulta en obediencia no es fe bíblica. Es esencial tomar nuestra cruz, negarnos a nosotros mismos y seguir a Jesús. ¿Estás dispuesto a obedecer a Jesús, o seguirás más bien el ejemplo de Sansón? Tú eliges. Eres un pobre siego si solamente obedeces a lo que te interesa faltón. Siego desamorado siego. Ofensivo con tus hnos siego. Busca el colirio.
Iglesia de Cristo en Camilo ortega te saluda.

jueves, 15 de abril de 2010

UN ARTICULO MUY INTERESANTE.

LA PRESENTACIÓN
“Porque ¿busco ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿O me esfuerzo por agradar a los hombres? Si yo todavía estuviera tratando de agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo”
(Gálatas 1 : 10) (BLA)

LAS “DÉBORAS” EN VESTIDO LARGO.
Amada Iglesia:
Parecía la presentación en “sociedad” de un grupo numeroso de mujeres en un club social. Todas estaban vestidas con trajes largos hasta los pies con zapatos brillantes de tacón alto, de seda y lentejuela o lino fino y bordado. Todas estaban maquilladas y con peinados especiales de salón de belleza. Los porteros y los acomodadores que las atendían estaban todos vestidos de etiqueta, con vestido smoking y corbatín negro. Pero como era un teatro, más bien parecía una graduación de gala. Caminaban esas mujeres con mucha vanidad y orgullo por su apariencia de vestidos ostentosos y eso les decía la animadora del evento, que se despojaran de su apariencia humilde y se sintieran con todo el derecho de una hija de rey (mundano) a tener una apariencia de vida lujosa.
Pero, quedé pasmado al darme cuenta que era un culto cristiano de mujeres evangélicas, organizado por una asociación de mujeres llamada “las Déboras” (¿Porqué creen que escogieron un nombre del Antiguo Testamento?).
Sorprendido por la incoherencia entre esa costosa presentación personal de lujo y vanidad, con la enseñanza del verdadero Evangelio de Cristo, pues la Palabra de Dios en el Nuevo Testamento dice:
“VUESTRO ATAVÍO NO SEA EL EXTERNO DE PEINADOS OSTENTOSOS, DE ADORNOS DE ORO O DE VESTIDOS LUJOSOS, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios”
(1 Pedro 3 : 3)
Esa velada de gala o de presentación “en sociedad” y de “inmersión en el mundo”, por parte de “las Déboras”, tuvo lugar en la iglesia “El Rey Jesús” que pastorea el autodenomindado apóstol Guillermo Maldonado y estuvo dirigida por su esposaAna de Maldonado.
Ese es un ejemplo típico del nuevo movimiento dominionista “Conquistando el Reino” que busca convertir la Iglesia en un reino mundano o terrenal y en este caso de mujeres “del Reino” que se han rebelado contra el modo de vida sumiso, sobrio, afable y humilde, mandado por la Palabra de Dios y acostumbrado desde el principio de la Iglesia, por las mujeres evangélicas. Pretenden cambiarlo por un estilo de vida "cristiano" que parece orientado por la revista “Cosmopolitan”.
“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo”
(1 Juan 2 : 15)
Podemos ver a muchas pastoras y dirigentes cristianas con esa nueva mentalidad mundana, apareciendo en el Canal de televisión Enlace, con sus largas uñas pintadas de negro o de morado, sus labios de rojo subido, sus párpados repintados de color violeta encendido, cual Jezabel y sus párpados con antimonio, enrolladas con varias vueltas de collares de oro o perlas, pulseras, brazaletes, todos sus dedos con anillos, vestidos modernos de escote abierto y hombros desnudos, corte de pelo en ala de cuervo, pintado con tinte rojizo y con laca o fijador. A veces se les corre la pestañina al calor de las luces del estudio de televisión o del púlpito convertido en escenario teatral.
Por supuesto que esas engominadas damas no danzan, ni en el Espíritu ni en la carne, para que no se les dañe el maquillaje y el costoso vestido. Además porque la mayoría se han practicado cirugías plásticas, no solo ellas, sino sus esposos pastores también.
Ellas hablan de traer “la liberación femenina” a la Iglesia y para lo cual deben prepararse, pero no en oración y conocimiento bíblico, sino en estudios universitarios y presentación personal, para manejar sus propias empresas económicas y no depender del varón.
No desean depender del varón, ni en la casa ni en la iglesia, pues vemos la proliferación de pastoras y líderes en las iglesias, asumiendo la dirección y la enseñanza, que no les corresponden, por encima de los varones y del Evangelio.
DIOS EN SU PALABRA DEL EVANGELIO, NO PERMITE A LAS MUJERES EJERCER DOMINIO SOBRE LA IGLESIA, NI EJERCER EL MINISTERIO DE PASTORA, solo dirigir (liderar) y enseñar a otras mujeres, pero no a la iglesia teniendo a los esposos o varones sentados y sujetos a ellas. Pero, por la dureza de corazón o rebeldía, se apoyan en muchos razonamientos para desobedecer ese mandato divino.

UN CASO EXTREMO DE LIBERACIÓN FEMENINA PASTORAL
Como dije en ocasión anterior, conozco el caso extremo de una mujer que mientras su esposo es pastor de una iglesia de mi ciudad, ella es pastora de otra iglesia diferente, separada ministerialmente de su marido y en otra ciudad relativamente cercana, a menos de dos horas por carretera, cada cual ejerce su ministerio de pastor en forma independiente y ella viaja a reunirse con su esposo e hijos cada varios días o a veces después de largas y agotadoras jornadas, el mismo día (no sabemos cómo atiende a su esposo pastor y a sus hijos a la distancia).
Esa forma de mantener o monopolizar el dominio en familia, por géneros separados, sobre diferentes congregaciones, es el colmo que nunca habíamos conocido en la Iglesia cristiana. Pero, LA CODICIA, CONDUCE A MONSTRUOSAS DEFORMACIONES DEL EVANGELIO, PRETENDIENDO DAR UNA APARIENCIA DE PIEDAD.

EL FIN NO JUSTIFICA LOS MEDIOS Y MANERAS. EL SERVICIO Y EL MINISTERIO DE CRISTO DEBEN SER REALIZADOS CONFORME ESTÁ ESCRITO Y MANDADO EN LA PALABRA DE DIOS DEL NUEVO TESTAMENTO.
No podemos imitar la manera como lideró la profetiza Débora en el Antiguo Pacto e implantarla en la Iglesia del Nuevo Pacto de Jesucristo.

Por ese camino torcido, terminan muchas iglesias sometiéndose a las Jezabeles y Atalías de hoy. Y Dios entrega los espiritualmente castrados varones o esposos a esas caprichosas Jezabeles, porque no aman la verdad de la Palabra, sino solo buscan señales.
Algunos hermanos no han sido libres del vicio de consultar a la adivina y ahora viven obsesionados en consultar a esas profetizas (muchas veces con espíritus de adivinación), tal como no lo advirtiera Cristo en (Marcos 13 : 22), en lugar de consultar las sagradas Escrituras bíblicas.

Si alguno piensa que estos mandatos son costumbres machistas del apóstol Pablo o de este servidor de ustedes, la Palabra de Dios, recalca lo siguiente:
“Si alguno se cree profeta, o espiritual, RECONOZCA QUE LO QUE OS ESCRIBO SON MANDAMIENTOS DEL SEÑOR”
(1 Corintios 14 : 37)
“Asimismo QUE LAS MUJERES SE ATAVÍEN DE ROPA DECOROSA, CON PUDOR Y MODESTIA; NO CON PEINADO OSTENTOSO, NI ORO, NI PERLAS, NI VESTIDOS COSTOSOS….
La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción.
Porque NO PERMITO A LA MUJER ENSEÑAR, NI EJERCER DOMINIO SOBRE EL HOMBRE, sino estar en silencio”
(1 Timoteo 2 : 9)

Pero, nos hemos apartado del tema de hoy que es sobre la presentación, en este caso imitando al mundo, en la vanidad de sus clubes sociales. Este tema quedó muy bien especificado en el caso que mostramos a continuación.

EL CURSO DE MARKETING EN UNA IGLESIA
Alcancé a ver la predicación ya empezada, pero justo cuando el pastor instaba a su iglesia y a los televidentes del mismo canal Enlace, para que aplicaran los principios de la publicidad y la mercadotecnia (o Marketing en inglés) a sus ministerios y a la vida cristiana.
Decía él que todo entra por los ojos, por ello debemos tener una presentación agradable y atractiva, no solo de los púlpitos convertidos en escenarios teatrales o de entretenimiento religioso, sino en nuestras apariencias físicas. Se dedicó este pastor en toda la predicación para su iglesia y para los televidentes, a dar un curso de métodos publicitarios, literal y explícitamente, sin disimular o cambiarle los nombres, en reemplazo o complementación al Evangelio de Cristo.
Ese pastor, llamado Severino Guzmán, de Barquisimeto, Venezuela, acostumbra vestirse con el cuello de camisa cerrado tipo Nehru, imitando al clergyman de los sacerdotes católicos. Tiene implantado en su iglesia el sistema piramidal G-12, y practican en sus cultos ceremonias y leyes propias del Antiguo Testamento o del judaísmo, como la recolección de primicias además de los diezmos, la presentación de un espectáculo o show con danzarinas de ballet coreografiado, disfrazadas de campesinas hebreas en el púlpito, con cintas de colores y banderas con la estrella de David, candelabros menorah, etc.
“Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón”
(1 Samuel 16 : 7)
Por ello vemos también que la predicación o la enseñanza la presentan con acompañamiento musical de fondo, generalmente tienen un pianista que teclea sus acordes de acuerdo a la entonación de la voz del predicador, como todo show que más que entretener quiera impresionar con agrado sensual a los oyentes. Como han rebajado el Evangelio a un producto de espectáculo para agradar sensualmente y mantener entretenidos o dormidos espiritualmente a sus infantiles auditorios que pastorean rumbo a la muerte eterna.
“No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio”
(Juan 7 : 24)

Otro caso típico de hipócrita y engañosa presentación, es el de la falsa profeta, exsacerdotiza del Vudú y exinterna de una sanatorio psiquiátrico, Ana Méndez Ferrell, quien entre otras cosas dice que cuando tomamos la santa cena, comemos literalmente el cuerpo y la sangre de Jesús, tal como dice el catolicismo romano o narra detalladamente como es la vida en el infierno, donde ella dice haber estado en cuerpo astral o algo así. Pues bien, a esa falsa profeta, quien es mexicana y habla perfecto español, la vimos predicar sus falsas doctrinas pero en inglés, con mediación de una intérprete a un auditorio de hispanos ! Haciendo todo un show a los incautos.
Eso fue el colmo. Quedamos estupefactos al ver tanto fingimiento y tanto engaño, añadido a sus mentirosas doctrinas, todo por dar una presentación de apariencia impresionante y “respetable” de espiritualidad y conocimiento. Falsa presentación, como falsa es ella y su ministerio. Y falso el canal Enlace que propaga tantas mentiras en nombre de Cristo, POR LUCRO.

EL EVANGELIO DE LAS APARIENCIAS
PARA SER VISTOS DE LOS HOMBRES: YA TIENEN SU RECOMPENSA
La “presentación de excelencia”, no se basa en la condición espiritual, sino en la apariencia visual y sonora, es decir, no en el Espíritu, sino en la carne y la materia.
Todo lo anterior lo resumió Jesús en la frase: PARA SER VISTOS O ESCUCHADOS POR LOS HOMBRES
“Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.
Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos”
(Mateo 6 : 5)
Este EVANGELIO DE LAS APARIENCIAS se vale de muchos recursos de la publicidad para lograr una sugestión, en algunos casos, una verdadera hipnosis colectiva y seducir o cautivar a los espectadores.
Vemos a predicadores, como el mencionado Severino Guzmán, su jefe Nahun Rosario o el mismo Benny Hinn, que se visten con uniformes con cuellos que imitan a los sacerdotes católicos romanos, sus trajes tienen escudos o logotipos, adoptan vestirse siempre con ropas de riguroso blanco, etc. Algunos, como Marcos Witt, predican siempre con una pequeña Biblia negra en su mano izquierda, la cual mecen delante de las cámaras para recibir autoridad con esa imagen visual. Vimos el caso de aquel pastor chileno que decía hacer llover oro sobre la congregación, cambiar su vestimenta después de un tiempo por una extravagante bata, toga o sotana de seda dorada. Y así muchos pretenden impresionar a sus espectadores o seguidores, e imponer su autoridad basados en raros atuendos o uniformes. Cristo en su Evangelio nunca mandó hacer nada parecido.
El Palabra del Evangelio no necesita la apariencia ni la técnica del mundo para ser viva y eficaz.
En el mundo hay un refrán que sin ser Palabra de Dios, tiene su sabiduría humana: “Las apariencias engañan”.

“No nos recomendamos, pues, otra vez a vosotros, sino os damos ocasión de gloriaros por nosotros, para que tengáis con qué responder a los que se glorían en las apariencias y no en el corazón”
(2 Corintios 5 : 12)
Y contra toda apariencia, estos escritos son para edificación, exhortación y consolación, con todo amor fraternal en Cristo, amados.

Bendición, gracia y este escrito no es mio pero me parese interesante que busquen la verdad
amigo si quieres saver mas vicita,www.leyendo.net.

viernes, 9 de abril de 2010

SERVIR A DIOS.

INTRODUCCIÒN:
A. Veremos en este estudio el servicio que Dios demanda de cada uno de nosotros como seguidores de El, Dios
debe de ocupar el primer lugar siempre en nuestra vida, si es asi el servicio que El se merece debe de ser el
mejor de nuestra vida, lo mejor es para El.
B. Nuestros servicio a Dios debe estar basado en su palabra, ningun servicio que hagamos vale nada sino esta
basado en la palabra de Dios, si El no lo pide, de nada vale que lo hagamos aunque sea de corazón limpio y
puro, para que sea aceptado debe estar basado en su palabra.
C. Toda nuestra vida debe estar entregada a Dios para dar el servicio mas excelente a El, Toda empresa quiere dar
un buen servicio para prosperar en su empresa, ¿Cuánto más vale dar el mejor servicio a Dios? Ya que esto nos
va llevar a una vida eterna allá con Dios.
D. Esperando que podamos dar el mejor servicio a Dios siempre ya que el se lo merece y es al único que debemos
este servicio a nadie mas.
I. EL SERVICIO A DIOS ES DE TODO CORAZON Y EL ALMA.
A. Dios requería de Israel un servicio que le agrada a El. Deut.10:12; 13:4. Ellos tenian que servir a Dios con
todo su corazón y alma, ese es el servicio que Dios demanda de cada uno de nosotros un servicio que sea de
corazón y alma una entrega completa de nuestro ser a El. Josué.22:5; Deut.11:13.
B. El servicio que Dios demanda es uno que esta comprometido a seguirle cueste lo que cueste, sea la
circunstancia que sea, no importando en nada lo que nos pueda suceder en este servicio. Juan.12:26. Un servicio
de seguirle cueste lo que cueste, sea donde sea.
C. Un servicio de no enredarse en las cosas del mundo. II Tim.2:4. Es un servicio dedicado solo para El Señor y
por eso no se enreda en las cosas del mundo para estar entregado completamente a El. Dios demanda eso de
nosotros una entrega total a su servicio sin enredarnos en nada con las cosas del mundo. Por que no podemos
servir a media a Dios, o es totalmente completa o no es nada, el no acepta ningun servicio a media. Y no
podemos servir a dos señores a la misma vez. Mat.6:24.
II. NUESTRO SERVICIO ES AL SEÑOR.
A. Al único que debemos servir es a Dios, no hay otro ser al que debamos servir. Mat.4:10. Es al Único que
debemos de servir no hay nadie mas en este mundo que merezca ser servicio por que solo hay un Dios
verdadero, Un Dios único y soberano que esta en todo y por todo.
B. Por eso todo lo hagamos debe ser para El Señor, no para los hombres. Col.3:23-24. Todo lo que hagamos y
a quien los hagamos de ser para El Señor, Todo servicio es para El únicamente, para nadie mas. Nos hemos
convertido para servir al Dios vivo y verdadero, no nos convertimos para servir a otros dioses falsos, sino al
único y verdadero Dios. I Tes.1:9; Heb.9:14. Por eso El a purificado nuestras conciencias para poderle
servir como El se lo merece.
C. Nadie más meceré ser servido ni lo Ángeles. Apoc.19:10; 22:8-9. Los Ángeles aunque sean seres superiores a
nosotros y que están cerca de Dios no merecen nuestro servicio. Ni los hombres. Hechos.10:25-26. Ningun
hombre sobre la faz de la tierra merece ser adorado la adoración es solo a Dios, a nadie mas. Cuando adoramos
a otras cosas ya sean Ángeles, hombres, imágenes estamos ofendiendo a Dios y El es celoso. Deut.20:5.
D. Hermanos adoremos y sirvamos solo a Dios.
III. DEBEMOS SERVIR A DIOS AGRANDADOLE.
A. Nuestro servicio a Dios debe ser con agrado a El, El demanda que le sirvamos con agrado, pero para poderle
agradar nuestro servicio debe estar basado en su palabra. Los Israelita debían de servir a Dios con integridad,
agradándole en todo, pero para poder agradarle tenía que quitar los dioses que ellos tenia, por que Dios no se
agradaba de eso. Josué.24:14. Solo quitando esos dioses podían servir con agrado a Dios.
B. Hebreos.12:28. Debemos de ofrecer a Dios un servicio aceptable con temor y reverencia ante El, este es un
servicio que agrada a Dios. Y debe ser en espíritu y en verdad. Juan.4:24; Rom.1:9. Nuestro servicio a Dios
debe ser en espíritu para que El pueda aceptar este servicio y El se agrade de nosotros. De lo contrario Dios no
va aceptar nuestro servicio que ofrezcamos a El. Aunque sea de corazón.
IV. DEBEMOS DE SERVIR A DIOS VOLUNTARIAMENTE.
A. Dios demanda que le sirvamos pero esto debe ser voluntariamente debe de nacer en cada uno de nosotros el
servir a Dios como El lo pide y se lo merece. Dios no quiere nada a la fuerza por eso El nos dejo con libre
albedrío para que nosotros escogiéramos servirle o no servirle.
B. Nuestro servicio a Dios debe ser voluntario de nosotros mismo sin que nadie nos este imponiendo nada, ni a la
fuerza un servicio a Dios a la fuerza no vale Dios no lo acepta debe ser voluntario de cada uno de nosotros.
Exodo.25:2. Dios pidió una ofrenda del pueblo, pero la pidió voluntaria de aquel cuyo corazón le fuera
movido para hacerlo. Exodo.35:5, 21, 29. Y esa ofrenda voluntaria que salía de todo corazón recto y puro
sobre paso lo esperado. Exodo.36:5-7. El pueblo dio mas allá de lo que se esperaba de ellos, pero salio de su
voluntad no se le impuso cierta cantidad, por que Dios no quiere nada a la fuerza.
C. Tenemos que servir a Dios voluntariamente de nuestra voluntad sin que nadie nos exija servirle por que sino es
voluntariamente no sirve de nada servirle ya que El no lo acepta. Sofonias.3:9. Salomón tenía que servir a Dios
voluntariamente. I Cron.28:9. Asi nosotros debemos servir a Dios voluntariamente, Dios conoce el corazón de
cada uno de nosotros y El sabe si el servicio lo estamos haciendo a la fuerza o voluntariamente. Pablo tenia
que predicar el evangelio voluntariamente. I Cor.9:16-18. Si lo hacemos de mala gana daremos cuenta a
Dios.
D. Los ancianos en su servicio como ancianos deben hacerlo voluntariamente no de mala gana. I Ped.5:2. Por
que ese es el servicio que Dios quiere, que Dios demanda un servicio voluntario que salga de nosotros no a la
fuerza sino voluntariamente.
V. DEBEMOS SERVIR AL SEÑOR CON LA ACTITUD CORRECTA.
A. Para servir a Dios debemos de tener la actitud correcta de servirle. Lo que El quiere de acuerdo a su voluntad y
no a la nuestra, nuestro servicio debe estar basado en su palabra no en lo que nosotros creamos. Rom.7:6. Con
un espíritu ferviente. Rom.12:11.
B. Debemos de servirle en verdad. I Sam.12:24. La actitud correcta esta basada en la verdad de Dios, no en lo
que digan los hombres, sino en solo lo que Dios diga a través de su palabra.
C. Si nos equivocamos en la actitud de cómo servir a Dios tendremos problema con El.
VI. DEBEMOS SER DILIGENTE EN EL SERVICIO A DIOS.
A. Dios demanda que seamos diligentes en su servicio, sino somos diligentes en el servicio para El de nada nos va
a servir servirle ya que El demanda diligencia en su servicio.
B. Dios demandaba diligencia para el pueblo de Israel. II Cron.29:11. Ellos no deberían de ser negligente en el
servicio a Dios sino todo lo contrario debían de ser diligente en el servicio a Dios. Tenian que tener prontitud en
el servicio a Dios.
C. Nosotros también debemos de ser diligente en el servicio a Dios. Rom.12:11. No debemos de ser perezoso
sino diligente en el servicio a Dios. La diligencia es muy importante para poder servir a Dios.
D. Un servicio sin diligencia sin prontitud no vale de nada seamos diligente en las cosas de Dios seamos prontos
para las cosas que Dios nos manda.
CONCLUSIÒN:
A. Dios quiere que le sirvamos, es Dios quien lo demanda de cada uno de nosotros.
B. Pero este servicio para que pueda agradar a Dios debe ser:
1. Con el alma y el corazón.
2. Debe ser solamente y únicamente a Dios.
3. Debe ser un servicio agradable a El.
4. Debe ser un servicio voluntario.
5. Debe ser con la actitud correcta.
6. Debe ser con diligencia.
C. Si fallamos en cualquiera de estos puntos en nuestro servicio a Dios, Dios no aceptara nuestro servicio por muy
sincero que sea, esperando en Dios que podamos dar el servicio que Dios se merece.
MARIO JAVIER MORENO CHAVEZ.
MANAGUA-

miércoles, 31 de marzo de 2010

A SI SOMOS.


ESTE BLOG ES  CONSTRUIDO  POR LA IGLESIA FIEL  DE CAMILO ORTEGA, MANAGUA 
Y  NO SE ASE RESPONSABLE. DE LOS ENLACES  DE OTRAS  IGLESIAS  DE CRISTO.  NO TENEMOS  NINGUNA  REGLA     MAS QUE EL NUEVO TESTAMENTO,  NO TENEMOS TÍTULOS HUMANOS  NI POMPOSOS.  NO TENEMOS INSTITUCIONES. HUMANAS  AFILIADAS  A LA IGLESIA DEL SEÑOR. SOMOS  TRANSPARENTES. EN NUESTRA FORMA  DE SER.  NO TENEMOS  IGLESIAS  PATROCINADORAS. NI IGLESIAS  RECTORAS  SOMOS   AUTÓNOMOS. 
SI TENEMOS  MUCHO AMOR. PACIENCIA.   Y USTED VENGA  DE DONDE VENGA  LE ATENDEMOS,  LE ENSEÑAMOS  LA VERDAD,  SI LE GUSTA  ADORARA CON NOSOTROS. SINO, DIOS  SE ENCARGARA  DE JUGARLE.  SEÑALAMOS  EL ERROR  VENGA DE DONDE VENGA, PORQUE  AQUÍ  LOMAS IMPORTANTE  ES     LA VERDAD. 

martes, 30 de marzo de 2010

Qué es la Iglesia de Cristo

Qué es la Iglesia de Cristo: "

Para poder entender los que es la Iglesia de Cristo debemos definir primero el término: Iglesia (ekkleusia - griego), en el mundo griego antiguo significaba 'Asamblea de ciudadanos', en la actualidad basado en la Biblia, denota a una Congregación.

Como quiera que es IGLESIA DE CRISTO se refiere al conjunto de Cristianos como seguidores de Cristo, Mateo16:18 'Y sobre esta roca edificaré mi iglesia' (RV60).Se puede observar en Apocalipsis 2:1,8,12, como es usado el término para referirse a la Iglesia de Cristo en ciudades como: Efeso, Esmirna, Pérgamo; hoy, en Cabudare - Venezuela también.

La fuente de autoridad es CRISTO, Mateo 28:18 'Toda autoridad me es dada en el cielo y en la tierra', a través de su palabra que está totalmente definida en la Biblia y NO OTRO LIBRO; 2 Timoteo3:16 'Toda la palabra es inspirada por Dios'.

En conclusión las Sagra das Escrituras son las que identifican la IGLESIA DE CRISTO, El FUNDAMENTO es CRISTO, Mateo 21:41, 1 Corintios 3:11. Ningún hombre con debilidades humanas podría ser el fundamento, sólo CRISTO como roca inconmovible.

SU COMIENZO

Hechos 2:37-47, fue en Jersusalén en el año 33 D.C. aproximadamente, donde el SEÑOR, CRISTO el SALVADOR, añadió a la Iglesia 3000 personas, como condición de SER SALVOS, Hechos 2:47, quedando implicito que un NO SALVO no es añadido, en otras palabras SALVACIÓN dentro de la Iglesia, fuera de ella 'nada'.

SU ESTRUCTURA

La Iglesia se compone de CRISTO como Cabeza , luego el cuerpo criaturas falibles hombres y mujeres, REDIMIDOS por la sangre de Cristo, de manera que cualquier doctrina que salga del cuerpo será falible y no aquella que salga de Cristo y los Apóstoles a quienes El autorizó, Hechos 2:42. Él mismo constituyó para el cuerpo de la Iglesia una organización cuyo objeto sería edificarla, Efesios 4.11-12, bajo las enseñanzas de las Sagradas Escrituras, Efesios 4:14.

ORGANIZACIÓN

Cada congregación es autónoma pero sujeta a Cristo, donde a través de su poder delegó autoridad en los:

Ancianos, llamados 'Obispos' o 'Pastores' , pero refiriendose al mismo oficio, Hechos 14:23, Hechos 20:28, Tito 1:5-9.

Diáconos, siervos especiales bajo la dirección de los Ancianos, 1 Timoteo 3:8-13.

Evangelistas, sirven como predicadores del evangelio o ministros en la obra del SEÑOR, Efesios 4:11, 1 Timoteo 4:6.

Maestros, para enseñar la palabra, 2 Timoteo 1:11.

Miembros, todos en su Iglesia, participando en la adoración y servicio de la misma, logrando a través de Mateo 28:18-20, predicar el evangelio para salvar a los perdidos, 1 Corintios 12:1-27, Efesios 3:10-11, 1 Corintios 1:21.

A esta Iglesia Tu puedes pertenecer, si aceptas lo mismo que se aceptó cuando el Apóstol Pedro predicó en Jerusalén el día de Pentecostés, Hechos 2:1, 14,22,23,36-38. Compárese con la Gran Comisión Mateo 28:18-19, Marcos 16:15-16. Al hacerlo de esta manera y no diferente a esto, las posibilidades del error son nulas ¿PARA QUE ARRIESGARSE A ERRAR?

"

martes, 23 de febrero de 2010

¿QUE ES ARREPENTIMIENTO?

EL ARREPENTIMIENTO 225
225
19
El arrepentimiento
A veces dejamos que sean las circunstancias las que
definan nuestros valores espirituales. Una inolvidable
escena de Lucas 16, la cual nos cuenta acerca de un
hombre rico y otro pobre, llamado Lázaro, ilustra cuán
cierto es lo anterior. El rico era un hombre a quien le tenían
sin cuidado los demás, y no le preocupaban sus propias
necesidades espirituales. Sus intereses se circunscribían
al pequeño mundo de sus deseos egoístas y ambiciones.
Cuando murió, entró en la eternidad, donde tuvo que
dar cuenta de sus actos. Después de haber disfrutado de
toda una vida de lujos pasó a sufrir el tormento del mundo
espiritual que se conoce como el «Hades» (Lucas 16.23).
Estando en el Hades, las prioridades de aquel hombre
cambiaron drásticamente. Todos los demás intereses
perdieron valor, y solamente dos ideas fundamentales
le obsesionaban: En primer lugar (y tal vez nunca antes
había sido así), le interesó su propia alma: suplicó que se
le tratara con misericordia, con gracia. Según Jesús contó,
el rico, «dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia
de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de
su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy
226 CÓMO LLEGAR A SER UN CRISTIANO VERDADERO
atormentado en esta llama» (Lucas 16.24).
En segundo lugar, expresó interés en la condición
espiritual de sus hermanos. Esta debió de haber sido la
primera vez en su vida que expresaba algo de amor espiritual
por sus hermanos. Bastaron unos instantes de tormento para
convertir su corazón en el de un misionero. Rogó:
Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi
padre, porque tengo cinco hermanos, para que les
testifique, a fin de que no vengan ellos también a este
lugar de tormento (Lucas 16.27–28).
Cuando se le dijo que sus hermanos debían leer la
ley y los profetas, tal como todo mundo lo hacía, volvió
a rogar: «No, padre Abraham; pero si alguno fuere a
ellos de entre los muertos, se arrepentirán» (Lucas
16.30). ¿Habrá sido esta la primera vez que la idea de
«arrepentirse» estuvo en su mente? A juzgar por sus
palabras, ¡la muerte le había cambiado su modo de
pensar y sus intereses! ¡Sabía perfectamente lo que sus
hermanos necesitaban: un arrepentimiento transformador!
¡El tiempo y la eternidad se encargarán de convencernos
de que la decisión más trascendental de la
vida, es la de arrepentirse! ¡No esperemos a estar
muertos para que esta convicción nos haga despertar
tan violentamente a la realidad! Jesús dijo: «Os digo:
No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente
» (Lucas 13.3, 5). Pablo descartó toda excepción al
mandamiento de arrepentirse, cuando les dijo a los
atenienses: «Pero Dios, habiendo pasado por alto los
tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los
hombres en todo lugar, que se arrepientan» (Hechos
17.30). Delante de Dios, son dos caminos por los que la
humanidad transita: el camino del arrepentimiento o el
camino de la rebelión. Dios demora la segunda venida
de Jesús por una sola razón: que los hombres tengan más
tiempo para ser llevados al arrepentimiento: «El Señor
EL ARREPENTIMIENTO 227
no retarda su promesa, según algunos la tienen por
tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no
queriendo que ninguno perezca, sino que todos
procedan al arrepentimiento» (2 Pedro 3.9). El destino
final de cada hombre depende de que se arrepienta o no
se arrepienta: «Pero los cobardes e incrédulos, los
abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros,
los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en
el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte
segunda» (Apocalipsis 21.8).
A la iglesia la forman las personas que han respondido
al llamado que hace el Nuevo Testamento al arrepentimiento.
Los cristianos son aquellos que han invocado el nombre
del Señor y se han apartado de iniquidad (2 Timoteo
2.19). Como resultado de haberse convertido a Cristo,
han sido librados del reino de las tinieblas, y trasladados
al reino del Hijo de Dios (Colosenses 1.13). Se han
comprometido a vivir como hijos obedientes de Dios,
que rehúsan volver a los deseos que tenían antes, cuando
vivían en la ignorancia y la desobediencia (1 Pedro 1.14).
Ahora desean ser como Aquel que los llamó. Se esfuerzan
por imitarlo en toda su manera de vivir, dejando que se
cumpla en la conducta de ellos el deseo de su Señor:
«Sed santos, porque yo soy santo» (1 Pedro 1.16).
El arrepentimiento, es, por lo tanto, una palabra
fundamental y una actitud importante para cualquiera
que procura ser cristiano, miembro de la iglesia del
Señor. Tan importante es esta palabra que en el significado
fundamental y repercusiones de ella, se refleja la
naturaleza de la iglesia. El arrepentimiento funciona,
incluso, como una de las designaciones con las que se le
refiere a la colectividad de personas que Dios llama Su
iglesia: la iglesia está constituida por los penitentes.
Cuando Pedro les explicaba a los cristianos judíos que
estaban en Jerusalén, por qué se había bautizado a
gentiles en casa de Cornelio, estos hermanos judíos
228 CÓMO LLEGAR A SER UN CRISTIANO VERDADERO
respondieron diciendo: «¡De manera que también a los
gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!» (Vea
Hechos 11.18.) No había duda en ellos, como tampoco
debe haberla en nosotros, de que lo único que abre la
puerta a la verdadera vida es el verdadero arrepentimiento.
¿Qué es el arrepentimiento? Definamos esta palabra
más gráficamente para que no haya confusión en cuanto
a lo que es y lo que significa. Usaremos la conversión de
Pablo como telón de fondo para ilustrarla.
ES VOLVERSE DEL PECADO
El arrepentimiento es, en primer lugar, volverse del
pecado, cambiar de dirección con respecto a la iniquidad.
El arrepentimiento es mucho más que mejoramiento
personal, mucho más que un método para ejercer un
mejor dominio de la vida de uno. Es una resolución
firmemente arraigada, una decisión a renunciar a todo
lo que es ajeno a Dios. Esta resolución contribuye a una
total transformación a la que Jesús llamó un nuevo
nacimiento (Juan 3.3).
El arrepentimiento es más que remordimiento por haber
pecado. Uno puede lamentarse de haber pecado por la
vergüenza que el pecado le produce, o por temor al
castigo en el que ha tenido que incurrir. Judas sintió
remordimiento por haber traicionado a Jesús, pero no se
arrepintió (Mateo 27.3). Pedro, quien negó a Cristo
(Mateo 26.34, 69–75), se arrepintió; Judas, en cambio,
solamente sintió remordimiento. Uno puede llegar a
sentirse profundamente triste por haber pecado, y, aun
así, no arrepentirse jamás.
El arrepentimiento es más que declararse culpable de
pecado. El día de Pentecostés, Pedro señaló los pecados
de los judíos que le estaban escuchando. Sus palabras
los compungieron de corazón, y los llevaron a clamar:
«¿Qué haremos?» (Hechos 2.37). Sin embargo, Pedro no
interpretó como un arrepentimiento el hecho de que
EL ARREPENTIMIENTO 229
estuvieran compungidos; pues en respuesta a su pregunta
les dijo: «Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros
en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados;
y recibiréis el don del Espíritu Santo» (Hechos 2.38).
El arrepentimiento es más que tristeza según Dios. La
tristeza según Dios precede al arrepentimiento y lo
produce, pues, según Pablo:
[…] la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento
para salvación, de que no hay que arrepentirse;
pero la tristeza del mundo produce muerte (2 Corintios 7.10).
La tristeza según Dios es parte del proceso que lleva al
arrepentimiento, pero no es arrepentimiento en sí misma.
El arrepentimiento no se define siquiera como reforma
de la vida de uno. Eso sí, produce una reforma de la vida.
Si el arrepentimiento no efectúa una transformación de
la vida, no será, entonces, arrepentimiento genuino; sin
embargo, una vida reformada no es en sí misma el
arrepentimiento. Juan el Bautista instó a la gente que
venía a él: «Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento
» (Mateo 3.8). El verdadero arrepentimiento precede,
pues, a los frutos del arrepentimiento, entre los
que se encuentra una vida transformada.
El arrepentimiento tiene que ver con una resuelta
transformación de la voluntad de uno con respecto al
pecado. Implica el intelecto, las emociones y la conciencia.
Este cambio de actitud hacia el pecado abarca la voluntad
humana tan completamente, que capacita a la persona
para renunciar a todo un estilo de vida. En el momento
del bautismo, uno puede ser sumergido en su propia
muerte espiritual al pecado, crucificar el antiguo hombre,
al punto que el cuerpo del pecado es destruido (Romanos 6.6).
Esta definición del arrepentimiento puede apreciarse
bien en la conversión de Saulo. Saulo de Tarso era
fariseo, hebreo de hebreos (Filipenses 3.5). Con respecto
230 CÓMO LLEGAR A SER UN CRISTIANO VERDADERO
a la ley de Moisés, dijo que era irreprensible (Filipenses
3.6). En otras palabras, no había acusación legítima que
se le pudiera imputar en cuanto a su capacidad para
cumplir la ley. Como fariseo que era —como judío de
alto renombre en el judaísmo— Saulo pensaba que Jesús
era un impostor, que Éste se había propuesto destruir el
judaísmo. Saulo creía que él debía oponerse a este Jesús
con la furia de una devastadora persecución. No vacilaba
en considerar enemigo suyo a cualquiera que siguiera a
Jesús. Con energía implacable e intensa determinación,
procuró acabar con la iglesia de Cristo.
Cuando empezó a llevar su persecución contra la
iglesia a otras ciudades, Saulo pidió el respaldo del
sumo sacerdote (Hechos 9.1–2). Cuando recibió la
autorización que deseaba, salió con rumbo a Damasco a
cumplir con sus planes. Cuando estaba en camino a
Damasco, el Señor Jesús se le apareció con una brillantez
que excedía la del sol al mediodía. Cegado por la luz de
la presencia del Señor, Saulo se desplomó a tierra. Al
darse cuenta con trascendental convicción de que Aquel
que le hablaba era Cristo Jesús, el Hijo de Dios, preguntó
lleno de penitencia y contrición: «¿Qué haré, Señor?»
(Hechos 22.10). Se le dio instrucciones en el sentido de
viajar a Damasco, donde se le diría lo que debía hacer
(Hechos 9.6). Al llegar, esperó durante tres días, en
oración y ayuno, hasta que la respuesta le llegó por
medio de Ananías.
Saulo se arrepintió. Se resolvió a cambiar su voluntad
en cuanto a su estilo de vida. Había consagrado su vida
al judaísmo y a la persecución de la iglesia de Cristo;
después de arrepentirse en el camino a Damasco, su
vida tomó una dirección totalmente diferente. Se volvió
de su antigua vida mediante un revolucionario cambio
de voluntad que afectó toda su personalidad —intelecto,
emociones y conciencia. Más adelante dijo: «Cuantas
cosas eran para mí ganancia, las he estimado como
EL ARREPENTIMIENTO 231
pérdida por amor de Cristo» (Filipenses 3.7).
Los cristianos son personas que, al igual que Saulo,
se han vuelto del pecado arrepentidos. El estilo de vida
del pueblo de Dios consiste en abstenerse de toda
forma de maldad (1 Tesalonicenses 5.22), rehusando
conformarse a este mundo (Romanos 12.2), venciendo
con el bien el mal (Romanos 12.21), y haciendo callar
toda falsa acusación en contra suya mediante un excelente
comportamiento (1 Pedro 2.12).
ES VOLVERSE DEL PECADO A CRISTO
En segundo lugar, el arrepentimiento es volverse a
Cristo. Es más que una reacción negativa contra la
maldad; es también una respuesta positiva a Cristo.
Pablo elogió a los tesalonicenses porque el arrepentimiento
de ellos significó que «[se convirtieron] de los
ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero»
(1 Tesalonicenses 1.9). Si alguien se volvía del pecado,
pero no se volvía a Dios, no se podía considerar que tal
persona se hubiera arrepentido en todo el sentido que el
Nuevo Testamento le da a este término.
Las prédicas del Nuevo Testamento se destacaban
principalmente por exaltar a Cristo. La descripción que
hace Lucas del contenido de las prédicas que daba Felipe
en Samaria, es un ejemplo de la clase de prédicas que
todos los hombres inspirados daban: «Entonces Felipe,
descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a
Cristo» (Hechos 8.5). Cuando la gente respondía a esta
clase de predicación, lo hacían renunciando al pecado y
recibiendo a Cristo mediante una sumisión al mensaje
del evangelio. Después de las prédicas que Pablo dio en
Éfeso, ambas caras del arrepentimiento se manifestaron.
Lucas dijo:
[…] y tuvieron temor todos ellos, y era magnificado el
nombre del Señor Jesús. Y muchos de los que habían
232 CÓMO LLEGAR A SER UN CRISTIANO VERDADERO
creído venían, confesando y dando cuenta de sus hechos.
Asimismo muchos de los que habían practicado la
magia trajeron los libros y los quemaron delante de
todos (Hechos 19.17b–19a).
Los efesios arrepentidos recibieron a Cristo y renunciaron
a sus prácticas pecaminosas.
El arrepentimiento de Saulo consistió en ambas cosas:
volverse del pecado y volverse a Cristo. Cuando viajaba
rumbo a Damasco su propósito era perseguir a los
cristianos. Cuando vivía bajo la ley de Moisés, era libre
de delitos en contra de la moral y los rituales. No había
sido en modo alguno un pervertido hijo pródigo. Su
arrepentimiento, por lo tanto, no afectó lo medular de su
deseo de agradar a Dios; había sido impulsado por este
deseo desde que era joven y lo había manifestado así en
su fiel observancia de la ley de Moisés. Su persecución
contra los cristianos, no obstante, era un terrible pecado.
En consecuencia, su arrepentimiento delante de Dios
resultó en que desechara su antigua creencia en el sentido
de que su servicio a Dios requería el perseguir a los
cristianos y el denunciar a Cristo. También, su arrepentimiento
requirió que se volviera a Cristo, que lo reconociera como
Señor, y se sometiera humildemente a la voluntad de Éste.
Pablo mismo describió en Filipenses 3.8–11, cómo
fue su arrepentimiento:
[…] estimo todas las cosas como pérdida por la
excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor,
por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por
basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no
teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que
es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;
a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la
participación de sus padecimientos, llegando a ser
semejante a él en su muerte, si en alguna manera llegase
a la resurrección de entre los muertos.
EL ARREPENTIMIENTO 233
Pablo, pues, se volvió del pecado a Cristo. El arrepentimiento
tuvo para él un aspecto positivo y otro negativo,
ya que, por un lado, desechó su antiguo estilo de vida y,
por otro, abrazó un nuevo y mejor estilo de vida en Cristo.
La iglesia, el cuerpo de Cristo que se compone de
gente que se ha arrepentido, vive en sumisión a Cristo.
Los miembros de ella han llegado a ser uno con Él.
Por medio del arrepentimiento, el cristiano ha comenzado
a vivir una vida de santidad y justicia. Ha sido crucificado
con Cristo, y es por fe en el Hijo de Dios (Gálatas
2.20) que vive la nueva vida que ha resultado de su
arrepentimiento. Como pueblo de Dios que se ha
arrepentido, los cristianos llevan el nombre de Cristo,
viven en unión con Éste, lo exaltan en adoración y se ven
apremiados a ser justos, pues, esperan estar en una
comunión mucho más plena con Él cuando venga por
segunda vez o cuando mueran.
ES VOLVERSE DEL PECADO A
CRISTO DE POR VIDA
En tercer lugar, el arrepentimiento es volverse del
pecado a Cristo de por vida. No fue a unas vacaciones
espirituales que Cristo invitó a la gente, ni a un receso
para apartarse brevemente de la iniquidad. Fue una
completa consagración lo que pidió, a la cual se refirió
como un nacimiento del agua y del Espíritu, un nacimiento
espiritual (Juan 3.5). Tan radical y permanente es esta
transformación, que Pablo la comparó con una circuncisión
espiritual, una completa eliminación del cuerpo carnal
obrada por Dios:
En él también fuisteis circuncidados con circuncisión
no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo
pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo
(Colosenses 2.11).
Pablo dijo que el significado de la conversión tiene
234 CÓMO LLEGAR A SER UN CRISTIANO VERDADERO
que ver con desechar la anterior manera de ser, y
revestirse de una nueva, del mismo modo que uno se
deshace de ropas andrajosas, sucias y gastadas y las
desecha con la intención de no volverlas a usar jamás
(Efesios 4.24; Colosenses 3.10). Dios nos levanta del
pecado y de la muerte y nos da vida en Cristo cuando
somos redimidos por la sangre de Éste (Colosenses 2.13).
El arrepentimiento supone una consagración continua.
Cuando respondemos a Dios, debemos hacer morir
las obras de la carne. A partir de ese decisivo momento,
los cristianos tienen sólo una tarea en la vida, cual es, la
de impedir que esas obras afloren nuevamente. Pablo
dijo: «Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros:
fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos
deseos y avaricia, que es idolatría» (Colosenses 3.5).
También dijo:
Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira,
enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra
boca. No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado
del viejo hombre con sus hechos (Colosenses 3.8–9).
Pablo habló acerca de lo que debe desecharse en cierto
momento de la vida, momento en el que ocurre una
muerte; y también habló de un continuo rechazo de lo
que se desechó, es decir, un arrepentimiento continuo.
¿Qué ilustración más vívida puede haber, acerca del
significado del arrepentimiento, que la conversión de
Saulo? Alguien dijo: «Todavía no se ha visto un ejemplo
de lo que Dios puede hacer con un hombre que se ha
convertido totalmente a Él». Si tal hombre no ha
existido, en Pablo podemos encontrar uno que se acerca
muchísimo. La influencia que se ha ejercido en el mundo
como resultado de la conversión de Pablo se ha sentido
durante casi dos mil años. La decisión que él tomó de
seguir a Cristo fue final e irrevocable. Depositó su vida
al pie de la cruz para el servicio y el bien que Cristo
EL ARREPENTIMIENTO 235
quisiera hacer con ella.
Cuando Alejandro Magno hacía desembarcar a su
ejército para una gran batalla, según cuentan, él mandaba
a prenderles fuego a los barcos apenas salía el último
soldado. Alejandro no le daba cabida a la posibilidad de
una retirada. No había retroceso para él ni para sus
hombres. El único futuro estaba adelante, no atrás. Así
fue con Saulo. En su corazón no había campo para clase
alguna de reservas ni para la posibilidad de retirarse.
El pueblo de Dios, la iglesia, se han consagrado tan
firmemente, que tal transición bien puede describirse
como una transformación, como un pasar de muerte a
vida (1 Juan 3.14). Se han vestido del nuevo hombre en
Cristo para el resto de sus vidas. Fue algo que sucedió en cierto
momento de sus vidas, en el momento de su conversión
a Cristo; sin embargo, el mantener puro su corazón es
una obligación que deben cumplir continuamente
(Romanos 6.2b). Se le ha dado muerte al antiguo hombre,
pero éste tratará de volver a la vida en cualquier
oportunidad que se le dé de resucitar (Romanos 6.12–
13). El cristiano debe tener cuidado de andar como
sabio, no como necio (Efesios 5.17). No participa en las
infructuosas obras de las tinieblas; sino que las expone
(Efesios 5.11). Ha muerto, y su vida está escondida con
Cristo en Dios (Colosenses 3.3). El cristiano se ha
presentado delante de Dios como uno que ha resucitado
de entre los muertos y cuyo cuerpo ha sido consagrado
a la justicia (Romanos 6.13).
CONCLUSIÓN
Toda persona que se considera responsable delante
de Dios, tiene la obligación de arrepentirse y vivir la
clase de vida que el arrepentimiento requiere. El
arrepentimiento es una profunda transformación de la
voluntad, un volverse del pecado a Cristo de por vida.
Se produce mediante la conciencia de que se es culpable
236 CÓMO LLEGAR A SER UN CRISTIANO VERDADERO
de pecado, la tristeza según Dios y la benignidad de
Dios. Resulta en una transformación que hace nacer a
una nueva persona que estará escondida con Cristo en
Dios (Colosenses 3.3).
La iglesia es una comunidad de personas nuevas, las
cuales no son perfectas, sino que procuran vivir pura,
piadosa y justamente. Su compromiso de toda una vida es
el de ser utensilios para usos honrosos al servicio del Señor.
Hay tres incentivos para el arrepentimiento que
pueden identificarse en las Escrituras. En primer lugar,
Pablo dijo que la bondad de Dios lleva al arrepentimiento:
«¿O menospreciáis las riquezas de su benignidad,
paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad
te guía al arrepentimiento?» (Romanos 2.4). En segundo
lugar, Pedro mencionó la promesa de una recompensa:
«Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean
borrados vuestros pecados; para que vengan de la
presencia del Señor tiempos de refrigerio» (Hechos 3.19).
En tercer lugar, Juan se refirió al temor a ser castigados:
En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el
desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el
reino de los cielos se ha acercado […] Y ya también el
hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo
árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el
fuego (Mateo 3.1–10).
El arrepentimiento por sí sólo no es suficiente para
agradar a Dios; sin embargo, crea en nosotros un espíritu
de sumisión. Este espíritu nos apremia a obedecer todos
los mandamientos que Dios ha dado como requisitos
para entrar en Cristo. Le abre las puertas de nuestra vida
a la voluntad de Dios.
Se ha dicho que la última palabra de nuestro
Salvador, no fue la gran comisión, sino el llamado a
arrepentirse que les hizo a las cinco de las siete iglesias
que estaban en Asia (Apocalispsis 1—3). Si usted no se
EL ARREPENTIMIENTO 237
ha arrepentido ni entrado en el cuerpo de Cristo para
vivir como pueblo de Dios penitente, no tendrá necesidad
mayor que ésta. Si usted es cristiano y vive como una
nueva persona en Cristo, tendrá como obligación
suprema el vivir a la altura del compromiso que ha hecho.
PREGUNTAS DE ESTUDIO
(respuestas en la página 271)
1. ¿De qué modo cambió la muerte el modo de pensar del
hombre rico?
2. ¿Por qué es el «arrepentimiento» una palabra fundamental
y una actitud importante para cualquiera que procura
ser cristiano?
3. ¿Por qué es el arrepentimiento más que remordimiento
por haber pecado?
4. Explique por qué es el arrepentimiento más que tristeza
según Dios.
5. ¿De qué modo se manifiesta el arrepentimiento en la
conversión de Saulo?
6. ¿Por qué elogió Pablo a los tesalonicenses?
7. ¿De qué modo es el arrepentimiento más que una
confesión de pecados?
8. ¿Cuáles son los tres incentivos bíblicos para el arrepentimiento?
GUÍA PARA PROFUNDIZAR EN
EL ESTUDIO BÍBLICO
¿Quiénes deberían arrepentirse? —2 Pedro 3.9; Hechos
17.30–31; Lucas 13.3.
Ejemplos neotestamentarios de arrepentimiento —El hijo
pródigo (Lucas 15.11–24); Zaqueo (Lucas 19.2–8).
El costo del arrepentimiento —Mateo 10.34–39; Lucas 12.51–53.
Ejemplos de conversiones —Hechos 2.36–47; 8.5–6, 12, 18–
22, 26–39; 9.1–18; 10.1–48; 16.13–15, 25–34; 19.1–5.
La influencia cristiana —Mateo 5.13–16; 1 Corintios 15.33.
Jesús derramó Su sangre por todos —La salvación se
proporciona a los que obedecen (Hebreos 9.11–14); la
238 CÓMO LLEGAR A SER UN CRISTIANO VERDADERO
sangre de toros y machos cabríos no puede quitar los
pecados (Hebreos 10.4); Su sangre nos ha redimido
(1 Pedro 1.18–19); Jesús probó la muerte por todos
(Hebreos 2.9).
Cuando contemplamos la cruz aprendemos —que necesitamos
un Salvador (Romanos 3.23; 5.12); cuánto nos ama Dios
(Juan 3.16); que Cristo ama a la gente aunque sea pecadora
(Romanos 5.8–9); que la salvación es un don de Dios
(Efesios 2.8–10).
La muerte de Jesús en la cruz nos salva en el momento que
entramos en contacto con Su sangre por medio del
bautismo —Somos sepultados con Él por el bautismo
(Romanos 6.3–4); el bautismo salva (1 Pedro 3.21).
¿Cómo debe vivir usted siendo cristiano después de obedecer
el evangelio?
1. Dedíquese en gran manera a crecer espiritualmente. Esfuércese
por crecer (2 Pedro 1.1–10). Haga planes de crecer
(Filipenses 3.7–15).
2. Estudie la Biblia. Use bien la Palabra (2 Timoteo 2.15).
Crezca en el conocimiento (2 Pedro 3.18). Estudie las
Escrituras diariamente (Hechos 17.11). Reciba la Palabra
con humildad y obedézcala (Santiago 1.21–25).
3. Añádale las virtudes cristianas a su vida. Añádale fe, virtud,
conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, afecto
fraternal y amor (2 Pedro 1.5–7).
4. Ore constantemente. Ore pidiendo sabiduría (Santiago
1.5–6). Ore sin cesar (1 Tesalonicenses 5.17).
5. Adore a Dios habitualmente (con otros cristianos en la medida
de lo posible). No deje de congregarse (Hebreos 10.25). Si
no hay iglesia en el lugar donde usted vive, puede
comenzar una en su propia casa (vea la página 275).
Adore en espíritu y en verdad (Juan 4.24).
6. Hábleles a otros acerca de Jesús. Enséñele a todo el que
pueda (Mateo 28.18–20; Marcos 16.15–16). Haga partícipes
de este libro a sus amigos y ayúdeles a llegar a ser cristianos.
7. Haga buenas obras. Los que han sido salvados por Jesús
han sido creados para buenas obras (Efesios 2.10).

EL PAPA DE ROMA QUE FUE MUJER.

El Papa que fue mujer,
la Papisa Juana
La aseveración que los papas son los sucesores del apóstol Pedro, viene a ser la base o piedra angular
del romanismo católico, y sin el la Iglesia Romana simplemente no podría funcionar: «El Pontífice romano,
como sucesor de Pedro, es la perpetua y visible fuente y fundamento de la unidad de los obispos y de toda la
compañía de los fieles « (Vatican Council II: The Conciliar and Post Conciliar Documents, Costello Publishing,
1988, vol.I, p.376).
No obstante, se necesitaría ser un retrasado mental, o en su defecto estar hechizado -como definitivamente
lo está todo católico romano- para poder creer que pueden ser sucesores del apóstol Pedro tipos que han
sido asesinos, adúlteros, fornicarios, homosexuales, avaros, etc. A continuación presentamos, a manera de
ejemplo, algunas anécdotas de los «santos sucesores» del apóstol Pedro, empezemos con el Papa que fue mujer,
la Papisa Juana.
Distintos cronistas católicos romanos, entre ellos obispos, cardenales, sacerdotes, pero especialmente
monjes, nos hablan de esta mujer que llevó el nombre de Papa Juan VIII. El reinado de la Papisa fue de dos
años, cinco meses, y cuatro días, desde el año 855 al 858. Esto la sitúa después del Papa León IV (847-55) y
antes que Benedicto III, cuyo reinado normalmente lo datan de 855 a 858, pero evidentemente con el fin de no
dar lugar a la Papisa.
El monje benedictino Marianus Scotus (1028-86), pasó los últimos 17 años de su vida en la Abadía de
Mainz. La misma ciudad alemana donde Juana había nacido 250 años antes. Este cronista, en algunos de sus
manuscritos de su Historiographi donde describe eventos hasta el año 1083, tiene una anotación en el año 854
que dice: «El Papa León murió en las Calendas de agosto. Fue reemplazado por Juana, una mujer, que reinó
por dos años, cinco meses, y cuatro días» (Marianus Scotus, Hist. sui temp. ciar.; RGSS I, p.639; citado en The
Femóle Pope, Rosemarie and Darroll Pardoe, 1988, p.14). Posteriormente, en el siglo XII, tenemos dos cronistas
que hacen referencia a la Papisa Juana. Cronológicamente primero está Sigebert de Gemblours, un monje
benedictino nacido en 1030 y muerto en 1112 o 1113. Su historia, la Chronographia, termina en el año 1112, y
contiene la siguiente corta narración bajo el año 854: «Se rumora que este Juan es una mujer, y conocida así
solamente por su familiaris (compañero) que terminó enbarazándola. Dio a luz mientras era Papa, debido a lo
cual ciertas gentes no la cuentan entre los papas...».
El segundo cronista es Gotfrid de Viterbo, secretario de la Corte Imperial. En su obra el Pantheon, de
1185, incluye una nota después del Papa León IV, donde especifica que Juana, el Papa femenino, no es contado.
La historia de Juana consiste, por otro lado, en que ella nació en Ingelheim, cerca de Mainz, Alemania. Y,
debido a que en ese entonces a las mujeres se les negaba la educación, Juana viajó disfrazada con un hábito
de monje benedictino -juntamente con otro monje de la misma orden- desde Fulda (Alemania) hasta Atenas.
Allí rápidamente adquirió tal conocimiento que después, cuando fue a Roma, deleitaba a filósofos, cardenales
y teólogos con su enseñanza (The Chair ofPeter, F. Gontard, 1965, p. 190). Una vez elegida Papa, y estando
ya embarazada por su amante el monje benedictino que la ayudó a salir de su país, se descubrió su verdadero
sexo cuando en el transcurso de una procesión del Coliseo a la iglesia de San Clemente, dio a luz a un
niño en plena calle (Ibid.).
La papisa Juana dando a luz durante la procesión (De Mulieribus Claris, Giovanni Boccaccio, 1539).
La Papisa Juana y su amante siendo
devorados por el diablo (Lectionun
Memorabilivm et Reconditarum
Centenarii, John Wolfius, 1671).
Otra representación del parto de la Papisa (A Present for a
Papist, 1875)
Las referencias más amplias y precisas respecto a la Papa Juana datan del siglo XIII, y fueron registradas
por Martín Polonus. Martín, un sacerdote que pertenecía a la Orden de los frailes Dominicos, era originario
de Troppau en Polonia, y se le conoció frecuentemente como Martín von Troppau. Después, cuando fue a
Roma, obtuvo el nombramiento de capellán papal y penitenciario. Sus deberes en la burocracia de la Iglesia le
dejaban bastante tiempo libre para el estudio, así que se dedicó a un pasatiempo muy popular en la Edad Media,
la compilación de una crónica histórica. Para esto se valió de los Archivos Vaticanos, a los cuales tenía fácil
acceso dada su posición en la curia papal. Su obra, Chronicon Pontiflcum et Imperatum, en donde registra el
caso de la Papa Juana, fue un best-seller de su tiempo y se difundió por todo Europa, alrededor del año 1265. La
obra se consideró de carácter casi oficial, pues reflejaba la autoridad y opiniones de la misma Iglesia.
En la crónica de Martín la primera fuente citada respecto a la Papisa, en orden cronológico, es Anastasio
el Bibliotecario, Un hombre estudioso del siglo IX a quien se le atribuye la autoría del Líber Pontiflcalis, una
colección de biografías papales que empieza desde el Papa Nicolás 1 (858-67). Anastasio participó intensamente
en la intriga política que rodeó al papado en ese entonces, y por ello fue capaz de basar su narración
sólidamente con su propia experiencia y observación. En el Líber Pontificalis de Anastasio, el manuscrito
donde se hace mención de la Papisa está codificado en los Archivos del Vaticano como MS 3762 (ver Elude
sur le Líber Pontificalis, Louis Duchesne, 1886, p.95; una copia del manuscrito en cuestión aparece en Un
pape Nominé Jeanne, H. Perrodo-Le Mayne, 1972).
Por otro lado, para evitar la elección de otra mujer Papa en la «legítima línea de sucesión apostólica» de
los papas romanos, se desarrolló una extraña tradición en el Vaticano que perduró hasta el tiempo del Papa León
X (1513-21). La cual consistía en que los papas, antes de ser coronados, se sentaban en una silla de mármol
rojo para ser examinados a fin de probar su sexo. La silla estaba agujerada pues había sido en realidad un
excusado de los antiguos baños públicos romanos. Y, de la misma manera como solían restaurar todo aquello
que tenía que ver con el gran pasado pagano de Roma, la silla también fue restaurada e introducida en la
ceremonia papal.
A esta silla la denominaron entonces como la Sella stercoraria. Y, durante la ceremonia de inspección,
un diácono metía la mano por debajo de la silla para palpar los genitales y cerciorarse del sexo del fututo Papa,
y después gritaba ¡Habet!, la gente entonces contestaba ¡Deo gratias! (Gontard, op.cit., p.190; The Bad Popes,
E. R. Chamberlain, 1969, p.91). Respecto a la existencia de esta silla existe también el testimonio del inglés
William Brewyn, que en 1470 compiló un fascinante libro guía de las iglesias en Roma. Cuando describe
la capilla de San Salvador en la Basílica de San Juan Laterano, dice: «...en esta capilla existen dos o más
sillas de mármol rojo, con aberturas en ellas, sobre las cuales según he escuchado, se prueba si el Papa es
hombre (A XV th Century Guide-Book to the Principal Churches of Rome, William Brewyn, 1900, p.33).
La misma explicación da Bartolomeo Platina, que fue Prefecto de la Biblioteca Vaticana bajo el Papa
Sixto IV (1471-84). En su obra Vida de los Papas (1479) dice: «Algunos han escrito que debido a esto... cuando
los papas van a ser entronados en la silla de Pedro, son primeramente examinados por el diácono más joven
que esté presente « (La Légende de la Papesse Jeanne, Eugene Müntz, 1900, p.330).
Otros testimonios bastante interesantes respecto a la existencia de la Papisa Juana, y que tuvieron lugar
también durante la Edad Media, consisten en lo siguiente:
Resulta que el Palacio Laterano, lugar donde residen los papas, fue donado por Constantino a la
Iglesia en el siglo IV. Anteriormente había sido un palacio imperial, pero después se convirtió en la principal
residencia del Papa en Roma. La basílica que Constantino construyó a un lado, donde estaban las
barracas de su caballería, se convirtió después en la catedral episcopal del Papa como obispo de Roma. El
Palacio Laterano, no obstante, se encuentra en el lado opuesto de Roma en relación a los focos de actividad
papal que son el Vaticano y la Basílica de San Pedro. Desde entonces, y a través de toda la Edad Media, siempre
había procesiones papales yendo de un extremo al otro. La ruta entre ambos extremos incluía el paso por el
Coliseo y la Basílica de San Clemente, la cual se construyó sobre un Miíhraeum (lugar de sacrificios a Mithra)
del siglo III. Sin embargo, el punto es que estas dos antiguas construcciones están conectadas por la ViaS.
Giovanni en Laterano; y, en la Edad Media, esta ruta directa era evitada por los papas por causa de que allí había
dado a luz y había muerto la Papa Juana cuando se dirigía a la Basílica de San Pedro (Pardoe, op.cit., p.43).
En 1486 John Burchard, obispo de Estrasburgo y Maestro papal de Ceremonias bajo el Papa Inocencio
VIII (1503-13), Alejando VI (1492-1503), Pío III (1503) y Julio U (1503-13), organizó una procesión para
Inocencio VIH que rompió con la tradición de evitar la ruta directa. En su Líber Notarum registra la dura crítica
a la que se hizo acreedor como resultado de su decisión: «En su ida así como en su regreso, él (el Papa) vino por
la ruta del Coliseo, y por aquella calle recta donde la estatua del Papa mujer (imago papissae) está localizada,
en recuerdo, se dice, por haber dado allí a luz a un niño el Papa Juan VIH. Por esta razón muchos dicen que
a los papas no se les permite pasar a caballo por allí. Por lo tanto el señor arzobispo de Florencia, el obispo
de Massano, y Hugo de Bencii el subdiácono apostólico, me enviaron una reprimenda» (Líber Notarum, John
Burchard; RISS, XXXII pt. 1, vol. I, p.176).
La estatua de la Papisa (imago papissae) que aquí menciona Burchard en el año 1486, también fue vista
por Martín Lutero cuando visitó Roma a finales de 1510. Lutero hizo un comentario acerca de la estatua
expresando su sorpresa que los papas permitiesen que un objeto tan embarazoso permaneciera en un lugar
público. La estatua que Luterio vio era la de una mujer con vestiduras papales, sosteniendo un niño y un cetro
(La Légende de la Papesse Jeanne, Eugene Müntz, 1900, p.333). Teodorico de Niem afirma que «la estatua fue
erigida por el Papa Benedicto 111, con el fin de inspirar horror al escándalo que sucedió en ese lugar» (Pope
Joan -A Histórica! Study, Emmanuel D. Rhoides, 1886, p.82). El dato es confiable porque cuando Teodorico
escribió al respecto en el año 1414, la estatua tenía apenas poco más de 50 años, lo cual no deja mucho margen
de error.
Por otro lado, en relación al fin o desaparición de la estatua de la Papisa, existe el testimonio de Elias
Hasenmuller quien el la última década del siglo XVI fue informado por una autoridad confiable que la estatua
había sido arrojada al río Tíber porj Pío V (1566-72). Según lo registra el mismo Hasenmuller en su obra
Historia lesuitici Ordinis (1593, p.315). Esto explica también por qué el famoso cardenal jesuíta Roberto
Belarmino (1542-1621), quien intervino como miembro del] Santo Oficio en el juicio contra Galileo, cuando
hace referencia a la estatua en su obra De Summo Pontífice en 1577,! siempre se refiere a ella en tiempo
pasado, con la clara implicación que la estatua en ese entonces ya no existía. Un testimonio más, concerniente
a la existencia de la Papisa Juana, lo encontramos en el juicio que se le hizo al valiente y ] gran reformador de
Bohemia John Huss. En el mes de noviembre de 1414 se convocó un Concilio general en Constanza!
(Alemania), con el fin de dicidir una disputa entre tres idiotas que querían ser papas al mismo tiempo. John
Huss fue llamado a comparecer ante este Concilio porque se le acusaba de herejía. Huss argumentó en su
defensa, entre otras cosas, que la única cabeza de la Iglesia podía ser Cristo mismo y no el Papa. Razón por la
cual también, dijo Huss, la Iglesia había podido seguir funcionando durante todo este tiempo sin una cabeza
terrestre a pesar de los papas corruptos. Y fue precisamente aquí, cuando a manera de ejemplo de tal corrupción
papal, Huss citó entonces la existencia de la Papisa Juana. Y, como bien dice el historiador del siglo XVIII
James L’Enfant: «Si esto no hubiese sido en ese entonces un hecho innegable, los miembros del Concilio
seguramente habrían tratado de corregir a Huss con disgusto, o se hubieran reído de él, como ciertamente lo
hicieron por cosas de menor importancia» (The History qfthe Council ofConstance, James L’Enfant,
1730,1, p.340).
***

viernes, 19 de febrero de 2010

pascua judia.

LA PASCUA JUDÍA

El pueblo de nuestros antepasados en la fe, celebra su liberación

La fiesta pascual de los cristianos tiene sus raíces en la pascua de los judíos. Cuanto mejor conozcamos la celebración judía, tanto mejor comprenderemos el papel de la tipología pascual del Antiguo Testamento para interpretar el misterio de la muerte y la resurrección de Jesús y tanto mejor comprenderemos lo que celebramos en la fiesta más importante de nuestra Iglesia.

En Ex 12,1-28 se nos narra la razón por la cual los judíos celebraban la fiesta pascual. La narración está compuesta de diferentes relatos, que proceden de tiempos diversos. Podemos recordar lo siguiente:

Lo que era la fiesta de la Pascua antes del éxodo

Desde tiempos inmemoriales, los pastores nómadas celebraban, con ocasión del comienzo del año, o mejor aún, con ocasión de la época de transición entre el invierno y la primavera, una fiesta especial.

Era la época del año en la cual nacían las crías de las ovejas. Era la época en la cual ellos tenían que comenzar de nuevo la peregrinación que los conduciría al país cultivado, en cuyas inmediaciones podrían pasar el tiempo del verano.

En la noche del primer día de luna llena de la primavera se reunían los pastores en el desierto, sacrificaban un cordero, realizaban un rito mágico para espantar los espíritus que podían perjudicar a los ganados o para ganarse la protección de los buenos espíritus, y celebraban una cena. En esta cena comían las carnes del cordero, con los vegetales que podían encontrar en el desierto. Cuando la celebración tenía efectivamente un sentido religioso, agradecían a los dioses la protección sobre los ganados y la que ellos mismos experimentaban en la peregrinación que los llevaba más allá del desierto.

En algún momento, cuando ya el pueblo era sedentario, la fiesta de la Pascua, que era una fiesta pastoril, coincidió con la fiesta de primavera de los agricultores, que consistía más que todo en comer los panes sin levadura, amasados con los primeros frutos de la cosecha de cereales.

La fiesta propiamente dicha de la Pascua de los israelitas

La fiesta de primavera que ya existía antes del surgimiento de Israel como pueblo, se relacionó estrechamente con la experiencia de fe de la liberación de los hebreos, esclavos en el Egipto: Ex 12,12-13.21-23. Y ya no se celebró en función de los ganados (ni de las cosechas, en el caso de la fiesta de los campesinos), sino como conmemoración de la liberación del éxodo. La fiesta comenzaba con la cena pascual y se extendía por siete días, de acuerdo con la tradición de los ácimos: Ex 12,14-20.

Esta fiesta de la Pascua israelita tiene toda una historia, que nos obliga a considerar varios momentos:

-Primero que todo, el de lo que podríamos designar como la celebración doméstica, cuando se realizaba un rito con la sangre (se marcaban el dintel y los postes de las casas), además de la cena propiamente dicha.

-Luego la celebración centralizada en Jerusalén, que incluía un sacrificio cultual con la sangre (recogida por los sacerdotes en vasijas que se pasaban de mano en mano hasta el altar), la parte que correspondía a Dios en el banquete de la comunión; y una cena, que obedecía a un ritual bien establecido, en el que jugaban un papel fundamental las carnes del cordero, el pan ázimo, las hierbas amargas y las cuatro copas de vino. Todos estos elementos de la cena encarnaban simbólicamente el memorial del éxodo para ser compartido fraternalmente. La cena tenía una hermosa estructura pedagógica, que permitía que los niños aprendieran experimentalmente a ser judíos, a convertirse en miembros del pueblo elegido.

-En la época de Jesús, la cena pascual tenía además una importancia escatológica muy grande. Las esperanzas mesiánicas eran cultivadas de una manera especial en esta cena, lo que hace bien comprensible el hecho de que, ya en los mismos relatos por lo menos de los sinópticos, se dé tanta trascendencia a la referencia a esta fiesta.

La celebración pascual de los judíos de hoy

¿Cómo nos narraría hoy un judío su celebración pascual? Hay que tener en cuenta que, desde la destrucción del templo en el año 70 d. C. por los romanos, los judíos renunciaron a comer en la cena pascual un cordero inmolado. Y también, que la cena pascual se celebra una vez que se ha asistido a la liturgia sinagogal.

Todo comienza en la tarde del Seder. Seder significa orden: los judíos llaman a la cena pascual cena del Seder, porque en ella todo está rigurosamente ordenado, pues se trata de la tarde más solemne del año.

Con anticipación ha sido retirado todo pan fermentado y ha sido guardada la vajilla ordinaria. Para la fiesta hay una vajilla especial. Se prepara pues la fuente del Seder (el plato), se ponen las copas en las que se servirá el vino como signo de la alegría, se acercan las sillas cómodas que reemplazan los triclinios en los cuales se recostaban los comensales en las cenas antiguas.

La introducción consiste en el servicio de la primera copa de vino, que se bebe mientras se pronuncia una oración de alabanza. El padre de familia moja entonces la verdura en un agua salada, pronuncia una bendición y da algo a cada uno. Luego reparte un pan ázimo, del que separa la mitad para después de la cena.

Ahora tiene lugar la cena propiamente dicha. El padre de familia dirige una invitación a "los que tienen hambre y a los pobres". Se sirve entonces la segunda copa. El menor de los asistentes pregunta sobre la razón por la cual se celebra en esta forma la fiesta. Todos responden:

Un día fuimos esclavos del Faraón en el Egipto; entonces nos condujo el Eterno, nuestro Dios, fuera de allí.

Se narra entonces la historia de la liberación. Con ocasión de la narración del recuerdo de las diez plagas, cada uno mete un dedo en la copa de vino, toma diez veces una gotita y la derrama. No se debe beber completamente la copa de la alegría, pues entonces hubo mucho sufrimiento entre las gentes en el Egipto. A la narración de la historia de la liberación responden todos con el Hallel, el conjunto de salmos de alabanza que tienen que ver con la liberación del Egipto. Se bebe entonces la segunda copa. El padre de familia toma el pan, pronuncia la acción de gracias, lo parte y da de él un trocito a cada uno. De la misma manera toma de las hierbas amargas, las sumerge en la salsa, pronuncia una bendición, y da a cada cual de comer.

En ese momento son traídas las viandas propiamente dichas de la cena. Antiguamente se comían ahora las carnes del cordero. El postre es simplemente el trozo de pan ázimo reservado para este momento.

Después de comer se sirve la tercera copa. El padre de familia comienza la oración de la mesa con las palabras: "Alabemos a quien nos da el alimento!", y reza la oración de la mesa. Se bebe entonces la tercera copa.

Se sirve finalmente la cuarta copa. Se abre la puerta para que pueda entrar el mensajero del Mesías, el profeta Elías. En medio de la mesa se pone una copa llena de vino para él. Se canta la segunda parte del Hallel y se bebe la cuarta copa.

Con una oración de conclusión se termina la celebración.

Podría decirse que celebrar la fiesta de la Pascua ha sido siempre para el pueblo judío asumir la memoria de su historia, entendida como historia de liberación. Un hermoso poema, el Targum de Ex. 12,42, nos da una cierta idea de la manera como se evoca, en el sentido del éxodo, toda la historia en el memorial de los judíos.

EL POEMA DE LAS CUATRO NOCHES
(Targum de /Ex/12/42)

Al final de los cuatrocientos años, aquel mismo día, salieron todos los ejércitos de YHWH liberados, del país de Egipto. Es una noche de vigilia, preparada para la liberación en nombre de YHWH, en el momento en que hizo salir a los hijos de Israel, liberados del país de Egipto.

Pues bien, hay cuatro noches inscritas en el libro de las Memorias. La primera noche fue cuando YHWH se manifestó en el mundo para crearlo. El mundo estaba informe y vacío y las tinieblas se extendían sobre la superficie del abismo, y la palabra de YHWH era luz y brillaba. Y la llamó primera noche.

La segunda noche, cuando YHWH se le apareció a Abrahán anciano de 100 años y a su esposa Sara, de noventa años, a fin de cumplir lo que dice la Escritura: "Es que Abrahán, a los cien años de edad, va a engendrar y su esposa Sara, de noventa años, va a dar a luz un hijo?" Pues bien, Isaac tenía 37 años cuando fue ofrecido en el altar. Los cielos se inclinaron y bajaron e Isaac vio sus perfecciones. Y la llamó la segunda noche.

La tercera noche fue cuando YHWH se apareció a los egipcios en medio de la noche; su mano mataba a los primogénitos de Israel, para que se cumpliera lo que dice la Escritura: "Israel es mi primogénito". Y la llamó la tercera noche.

La cuarta noche será cuando el mundo llegue a su fin para ser disuelto. Los yugos de hierro se romperán y las generaciones perversas serán aniquiladas. Moisés subirá de en medio del desierto y el rey Mesías vendrá desde lo alto. Uno avanzará a la cabeza del rebaño y su palabra caminará entre los dos y ellos marcharán juntos.

Es la noche de la pascua para el nombre de YHWH, noche reservada y fijada para la liberación de todo Israel a lo largo de sus generaciones.